domingo, 18 de enero de 2009

La Cubana Reolución

La revolución cubana aguarda a su undécimo presidente de EE.UU.

icv007 | En pocos países se celebrará tanto el fin del mandato de George W. Bush, que introdujo restricciones a las remesas y los viajes a la isla

La Habana (EFE).- Barack Obama se convertirá el próximo martes en el undécimo presidente de Estados Unidos que la revolución cubana ve pasar desde su triunfo en 1959, pero el primero que plantea dudas sobre la continuidad de una contienda que dura ya medio siglo.

En pocos países se festejará tanto el fin del mandato del presidente George W. Bush, que introdujo restricciones a las remesas y los viajes a la isla, y hasta impulsó un plan de "Transición hacia una Cuba libre".

Nacida en un país dominada por compañías estadounidenses, la revolución liderada por Fidel Castro hizo de su pugna con el vecino del norte sosten político externo e interno y excusa sobre la que edificar el concepto de plaza sitiada, justificativa de medidas restrictivas de derechos.

Castro reforzó esa imagen con críticas a todos los presidentes que desde Dwight D. Eisenhower han pasado por la Casa Blanca y pergeñó un discurso en el que plantea el modelo defendido por Washington y el de La Habana como los polos entre los que se tiene que decantar el mundo.

A pesar de ser el segundo país en reconocer al gobierno revolucionario, Washington empezó a cimentar el embargo a la isla en octubre de 1960.

En diciembre de ese mismo año, la visita de Castro a Nueva York, para asistir a la Asamblea General de la ONU, evidenció su alejamiento definitivo de EEUU, plasmado con la ruptura de relaciones en 1961.

Además del embargo, 50 años han dado para un amplio elenco de acontecimientos que explican las malas relaciones, como la invasión de Bahía de Cochinos en 1961, la crisis de los misiles y la expulsión de Cuba de la Organización de Estados Americanos (OEA) al año siguiente, y varias oleadas migratorias.

Cuba ha articulado un discurso con el que acusa a EEUU de proteger a presuntos terroristas de la que califica de "mafia de Miami", como Luis Posada Carriles, o de incentivar la emigración ilegal mediante la Ley de Ajuste Cubano.

Además, ha sido el principal elemento de explicación de un fracaso económico que La Habana atribuye a los más de 93.000 millones de dólares en que cifra las pérdidas por el bloqueo.

Sin embargo, las relaciones han pasado por momentos menos malos, como cuando en 1977, con Jimmy Carter en la Casa Blanca, se abrieron oficinas consulares bajo la denominación de Secciones de Intereses en La Habana y Washington.

Durante la Administración de Bill Clinton (1993-2001), se promulgaron las dos leyes que cerraron el cerco del embargo: la "Torricelli" (1992) y la "Helms-Burton" (1996), pero el presidente bloqueó la aplicación de alguna de las cláusulas más controvertidas como la que contemplaba la extraterritorialidad de su aplicación.

Además, aprobó que los empresarios estadounidenses pudieran vender productos alimenticios y medicinas al margen del bloqueo, una medida que aplicó efectivamente el presidente Bush en 2001.

La llegada del "niño balsero" Elián a Miami en noviembre de 2001, tras una travesía en la que perdió a su madre, desató una guerra por su custodia, reclamada por unos familiares lejanos en Florida, apoyados por el "lobby" anticastrista, y el padre, respaldado por Cuba.

Castro aprovechó aquella situación para lanzar la Batalla de las Ideas, una estrategia para fortalecer y defender los principios de una revolución que salía del "periodo especial" (crisis por el desplome de la URSS), que continuó después de que el "balserito" fuera devuelto en abril de 2000 por orden de Clinton.

Con Fidel Castro ya retirado del gobierno, el presidente cubano, su hermano menor Raúl, afirmó en el acto central del 50 aniversario de la revolución, el pasado 1 de enero, que "el enemigo, (...) por su esencia, nunca dejará de ser agresivo, dominante y traicionero".

Lo hizo al pedir a los dirigentes del futuro "que no se reblandezcan con los cantos de sirena del enemigo".

No por ello el general Castro ha dejado de hacer guiños al que será primer presidente negro de Estados Unidos, reiterando su predisposición a sentarse con él para resolver diferencias, aunque "sin zanahoria ni garrote", tal y como dijo en una reflexión a principios de diciembre el propio Fidel Castro.

"Aunque sea un hombre honesto, y creo que lo es, un hombre sincero, y creo que lo es, un hombre no puede cambiar el destino de un país y mucho menos -un hombre solo, me refiero- a los Estados Unidos", dijo Raúl Castro en una entrevista con la televisión cubana a principios de enero.

"Ahora hay un presidente que ha levantado esperanzas en muchas partes del mundo, pienso que esperanzas excesivas", agregó

sábado, 17 de enero de 2009

Cuba hoy 17 Enero 2009

miércoles, 14 de enero de 2009

Cuba Brasil u.s.a.

Brasil se ofrece de mediador entre Cuba y EEUU

RIO DE JANEIRO

 Raúl Castro y el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva

Brasil se ofreció a mediar en una reconciliación entre el futuro gobierno de EEUU y Cuba, Venezuela y Bolivia, declaró el ministro brasileño de Asuntos Estratégicos, Mangabeira Unger, a un diario al referirse a la reunión que tuvo con asesores de Barack Obama la semana pasada.

Unger, en declaraciones publicadas el lunes por el diario O Estado de Sao Paulo, afirmó que en la reunión que tuvo con los asesores del Presidente electo se mencionó la posibilidad de que Brasil trabaje por la reconciliación entre Washington y las tres naciones latinoamericanas.

Según el ministro, sus interlocutores respondieron que EEUU espera señales claras de que Cuba se convertirá en un Estado democrático.

De acuerdo con O Estado de Sao Paulo, Unger, que fue profesor de Obama y de algunos de sus asesores en la Universidad de Harvard, fue autorizado por el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, a reunirse informalmente la semana pasada con miembros del equipo del futuro Presidente para conversar sobre las relaciones bilaterales.

En sus declaraciones al diario paulista, el ministro se negó a citar los nombres de las personas con las que se reunió, ya que "Obama decidió no encontrarse oficialmente con ningún representante de otro país antes de su toma de posesión''.

Unger aseguró que en la conversación rechazó una sugerencia hecha por los asesores de Obama para que las Fuerzas Armadas de Brasil ayuden a las de EEUU a combatir el narcotráfico en Latinoamérica.

"Las Fuerzas Armadas de Brasil tienen la tarea de defender a Brasil y no servir de policía en el mundo'', afirmó el funcionario al periódico.

Según el ministro, pese a que no hubo consenso en ese asunto, sí fueron iniciadas conversaciones sobre posibles acuerdos en las áreas de defensa, educación y biocombustibles.

Unger aseguró que le propuso a sus interlocutores que Estados Unidos acepte firmar acuerdos de cooperación en el área de defensa con Brasil, que no se limiten a la insistencia estadounidense en venderle al país suramericano aviones de guerra y otras armas.

Brasil está en proceso de adquirir nuevos aviones de combate y una empresa estadounidense está entre los finalistas.

"Sentí que, en relación a los cazas, ellos no quieren ofrecer la tecnología, pero admitieron colaborar con Brasil en la construcción de tecnología, en investigaciones y en producción. Podemos intercambiar ideas y técnicos'', amplió.

"No vi la arrogancia de la superpotencia. Por el contrario, EEUU está muy receptivo. Nada ayuda a abrir más el camino que las crisis'', afirmó.

El ministro agregó que también propuso que los dos países pongan fin a sus diferendos comerciales en torno a los biocombustibles (Brasil reivindica el fin de las trabas a la venta de su etanol en EEUU) y firmen acuerdos de cooperación para desarrollar los combustibles vegetales y para organizar el mercado internacional de estos productos.

lunes, 12 de enero de 2009

Busco empleo "A la Cubana"

La Habana (EFE).- Conseguir empleo ha pasado a ser la quinta opción entre los jóvenes cubanos, "si acaso", según un estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas (estatal) citado hoy por el diario oficial "Granma" bajo el título "El holgazán: un peligro ideológico".

En el artículo se señala que la presencia de "individuos que jamás sudan la camiseta y, en cambio, viven mejor que quienes trabajan de sol a sol", causa un perjuicio ideológico porque lleva a los laboriosos a preguntarse: "¿De qué vale trabajar si los vagos viven igual o mejor que yo?".

Granma, portavoz del gobernante Partido Comunista, recuerda que el Estado "ha mantenido, sin distinción o diferencia alguna, a esas personas" que no trabajan, dándoles "garantía de canasta básica de alimentos, salud, educación, otros servicios, seguridad, derecho a todos los derechos".

El Gobierno suministra a los cubanos alimentos básicos y otros productos, subsidiados mediante una cartilla de racionamiento que cubre sus necesidades durante una semana o diez días de cada mes, según dice la mayoría.

Y para el resto, ya sin subsidios, recurren a los mercados libres, normados, negros o paralelos, en moneda nacional o en divisas, y para ello muchos cubanos acuden a lo que ellos llaman "resolver" o "inventar".

Según el diario del Partido Comunista, la holgazanería "es uno de los problemas que daña la economía, agravado por la 'tranquilidad' con que en algunos lugares se siguen manifestando la indisciplina laboral, la impuntualidad, el no aprovechamiento óptimo de la jornada, la falta de rigor y de exigencia".

Muchos cubanos de la calle replican que deben ausentarse del trabajo a menudo por las colas creadas por la constante escasez, la precariedad del transporte, la burocracia enmarañada del único país comunista de América y la necesidad de conseguir la parte del sustento que no les da el Estado.

Anota el informe de "Granma" que los holgazanes transmiten su "enfermedad" a su prole.

"Difícilmente en el hijo de ese sujeto aniden y se manifiesten mañana sentimientos y convicciones de identificación con el trabajo, si desde la infancia ha percibido beneficios (y hasta privilegios) superiores, incluso a otros compañeritos de estudios, gracias a la supuesta 'inteligencia' de un padre que sin doblar la cintura ni sudar la ropa 'tiene de todo'".

El artículo de "Granma" coincide con el discurso reiterado del presidente cubano, general Raúl Castro, en pro de eliminar el "igualitarismo" y el exceso de "subsidios" generalizados que han regido en la isla en las últimas décadas de Gobierno de su convaleciente hermano Fidel.

El presidente ha subrayado que sus compatriotas deben sentir la "necesidad vital" de trabajar.

"Para ir resolviendo paulatinamente las distorsiones existentes en el sistema salarial, hay que ir eliminando las gratuidades indebidas y los subsidios excesivos. De lo contrario, sencillamente las cuentas no cuadran", señaló el mandatario en el Parlamento hace dos semanas.

"Hay que actuar con realismo y ajustar todos los sueños a las verdaderas posibilidades", agregó Raúl Castro, calificado de "pragmático" por los analistas y cuyo Gobierno padece una angustiosa situación económica y financiera, agravada por tres huracanes que arrasaron la isla en el 2008.